Los 32 metrónomos sincronizados (parábola)

El Reino de los Cielos se parece a  …

32 metrónomos que aprenden a sincronizarse estando juntos
          Una curiosa “parábola” desde el mundo de la Física

La noticia en elclubdelasbuenasnoticias.blogspot.com

En primer lugar, la noticia …

 www.xatakaciencia.com – 03 de julio de 2013

(emitido en Buenas Noticias de Cetelmon Tv el sábado 6.07.13)
Un metrónomo es un aparato utilizado para indicar tiempo o compás de las composiciones musicales. La creación de este dispositivo nació de la necesidad de contar con un instrumento que pudiera definir con precisión la velocidad de ejecución de una pieza musical. Antes de su invención, era habitual que los compositores usaran como velocidad de referencia el pulso medio humano.
En el experimento, fueron colocados 32 metrónomos alineados sobre una superficie móvil. Y fueron puestos en marcha aleatoriamente. Poco a poco, la energía cinética de cada movimiento se fue transmitiendo de uno a otro metrónomo, con la necesaria mediación de la mesa móvil, hasta el punto de que acabaron sincronizándose, todos a una. De haber estado muy separados entre sí, cada uno habría seguido oscilando a su ritmo, sin variación. Lo que hemos descrito es un fenómeno puramente físico.
Ahora la parábola que contiene ..
Además de su interés como fenómeno físico, el experimento nos sugiere, por añadidura, una curiosa “parábola” de la comunión en la Iglesia, especialmente en esa porción de Iglesia que la hace visible, tangible y vivible para cada uno de nosotros: la pequeña comunidad cristiana.
A través de la convivencia entre los hermanos, ya sea “haciendo” cosas juntos o simplemente compartiendo las pequeñas cosas de la vida, el Espíritu nos va acompasando, va construyendo amor trinitario entre nosotros. En la vídeo-parábola los metrónomos van mostrando paulatinamente algo que semeja una danza irlandesa.
Y la mesa móvil es la comunidad, que se deja mover y conmover por sus hijos, que los “mece” en el amor de Dios, que recibe el movimiento de sus hijos metrónomos y, a la vez, los mueve cuando están parados, atascados en la vida espiritual.
La parábola está “resumida” en la sucesión de las tres fotos extraídas del vídeo: La cercanía en el amor fraterno nos va enseñando a vivir en armonía
Es llamativo el último metrónomo que se sumerge en la armonía. Hay un momento en que parece “darse cuenta” de que su compás es el mismo que los demás, pero completamente al revés, y rápidamente” vuelve a casa. Está en la parte derecha del conjunto.
Aquí la vídeo-parábola completa:

Lo puedes ver también en la página «parábolas», desplegando el menú «relatos cortos y otros escritos».

scrivivente firma trans

Anuncios

5 comentarios sobre “Los 32 metrónomos sincronizados (parábola)

  1. Gracias, bebapihen, por entrar, por leer y por compartir. Tus palabras me sugieren opr añadidura que cuando nos acercamos los unos a los otros, además de descubrir la complementariedad mutua, descubrimos los ideales que ya teníamos en común y no habíamos descubierto.

    Me gusta

  2. Hola, acabo de descubrir tu blog y te he leído en Sttorybox varias veces, me parece increíble lo que haces evangelizando a través de la escritura. Quería añadir a tu parábola de los metrónomos, el argumento que me dio cierta persona hace un tiempo cuando pregunté: “¿Por qué es tan importante pertenecer activamente a una comunidad cristiana?” Su respuesta (la recuerdo bien) fue: “Porque la conversión de una persona a Cristo, es como un lápiz. Capaz de escribir grandes cosas en sus vidas, y también de borrar todos los errores del pasado. Sin embargo, muchas veces el mundo intenta destruir ese lápiz con mentiras y artimañas. Sin importar qué tan fuerte sea el lápiz, tarde o temprano las manos del mundo lo van a romper. Por el contrario, cuando alguien pertenece a una comunidad cristiana, y participa activamente, comparte su conversión y su fe con los demás. Y si juntas varios lápices e intentas romperlos a todos juntos, difícilmente lo vas lograr. Sin importar que medio utilices.” Y pues eso, quizá tú puedas madurar un poco más la metáfora, o quizá ya la conocías.

    ¡Saludos! 🙂

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Hola, mi querido amigo dreamxalchemist!
      No conocía la parábola, aunque recién acogida en mi corazón ya ha encontrado resonancias y ha empezado a “moverse”, como una creciente de panadero.
      La parábola es tan cálida y bella como entrañable me llega su “recipiente”: tú. Me alegro de conocerte mejor, completando con el abrazo epistolar que me has dejado —y con tu conversación con Óscar “Osgonso” en su blog— la huella digital que vas dejando en tus relatos.
      Respecto a la importancia de pertenecer a una comunidad cristiana, yo creo que era y es de sentido común, pero permanecía escondido en clichés y encuestas del CIS cojas. Se me ocurre un ejemplo: quien vive cerca de la Alhambra y se “acostumbra” a su belleza, ya no la distingue.
      Me llama la atención que la pregunta del CIS sobre la fe cristiana se limite a la asistencia a la misa dominical. La verdadera radiografía de la fe en España va unida a la pregunta que no hacen y que es raíz de la otra y la engloba: “¿Pertenece usted a una comunidad cristiana?”
      Ser español, por ejemplo, va unido a ser de alguna provincia, pueblo y familia. La “españolidad” no está en el carnet, sino en el hogar y la “tierra chica” donde hemos crecido. Ser cristiano es mucho más que estar bautizado , creo que concordamos en ello, es ser familia de Cristo junto con otros hermanos. Y eso es lo que hace fuerte el vínculo. No somos racimos de uvas, unidas por el tallo, sino manojos de cerezas, unidas por la voluntad en la mano del Señor.
      Y el lápiz dice más. El mundo escribe el amor a boli, para “garantizar” que no se pueda borrar. Para borrar lo escrito hay que romper el papel. El Evangelio nos enseña a escribir a lápiz, sin miedo, porque nos da el poder para borrar los errores, aprendiendo de ellos, y también la libertad de borrar lo bien escrito. Libertad es elegir amar bien pudiendo elegir desamar.
      ¿Sabes? Sin darnos cuenta hemos hecho humildemente realidad la parábola entre los tres: la persona que te regaló la parábola, tú y yo. Somos tres “lápices” unidos en este rincón de la blogosfera. Conversar nos ha hecho más fuertes. Yo me siento enriquecido con tu presencia en mi pequeña casa de relatos. De todo corazón, un enorme ¡gracias! ¡Y un abrazo! El Señor te bendiga.

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s